Vandalismo contra el senderismo

J.Moreno
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Sartajada denuncia que un todoterreno ha arrasado con buena parte de la señalización de su primer camino homologado

Vandalismo contra el senderismo

Sartajada ocupa 15 kilómetros cuadrados de la zona noroccidental de la Sierra de San Vicente, un paraje escondido de la provincia donde figuran como empadronados 130 vecinos, un pellizco más que antes de la pandemia. Allí, una familia sostiene la tradición alfarera local; concretamente, la del alcalde, Luis Alberto Fernández, quien regenta el encantador taller. Se incorporó al equipo de gobierno municipal a los 24 años, y tres décadas después, lucha por la pervivencia de su pueblo. La señalización de una ruta de senderismo, con la garganta de Torinas como gran atractivo, figuraba como el último mérito de su función municipal, pero el vandalismo ha desbaratado este proyecto financiado con fondos europeos.

Desbaratado no, pero los incomprensibles destrozos a las señales han enrarecido la alegría de promocionar este pequeño municipio. Hacía sólo un mes que el Ayuntamiento, con la ayuda de la Asociación para el desarrollo de la Comarca (ADC) Tierras de Talavera, había colocado esas señales en los ocho kilómetros del recorrido, pero el 27 de diciembre amaneció con todo el material por los suelos.

«No han sido niños. Han sido adultos», explica a este diario el alcalde, aún enfadado por el acto vandálico que acabó con buena parte de las señales dañadas. Un conductor arrasó con un todoterreno estos postes de madera colocados junto al camino público que conduce a la garganta de Torinas. «No son del pueblo. Este vandalismo no es de Sartajada, aquí no hay gente capaz de hacer esto», apostilla Luis Alberto.

Municipios como Sartajada, con entre 300.000 y 400.000 euros anuales de presupuesto, deben ahorrar cualquier cantidad. Por eso, los mismos concejales han colaborado en la recolocación de estas señales. «Vamos a ver si no vuelve a pasar», desea el alcalde serrano, quien había pospuesto la inauguración del recorrido por llegada de las navidades.

«Es un camino espectacular. Es precioso», subraya Luis Alberto sobre este recorrido de ocho kilómetros por parte del término municipal de Sartajada. Se trata de un circuito homologado por la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha.

La promoción de la naturaleza del pueblo supone un nuevo flanco del desempeño del alcalde para dar vida al pueblo, como la concesión administrativa de un bar para dar servicio al centenar y pico de vecinos. Precisamente, una familia brasileña ha aterrizado recientemente para regentar el negocio.

El senderismo se ha incorporado en los últimos años a la oferta de recreo de los pueblos. La Iglesuela, Almendral de la Cañada, Buenaventura o El Real de San Vicente figuran también entre el elenco de poblaciones de la Sierra de San Vicente con senderos homologados; en estos últimos casos, están incorporados a la red promovida por la Diputación Provincial.

El vandalismo contra el senderismo en Sartajada tiene antecedentes en la provincia. Por ejemplo, en Montesclaros. Como informó este diario en 2023, el alcalde de esta localidad, José Joaquín Manzanas, había perdido hasta la cuenta de las veces que el Ayuntamiento repuso la señalización del sendero de la Diputación. El municipio debutaba en la oferta de la red de la Diputación Provincial, pero unos desconocidos emprendieron inmediatamente una cruzada contra la visita de caminantes a la ruta de los caleros, que recuerda el oficio desempeñado en los hornos del municipio que abastecía a toda la comarca.

Los ayuntamientos asumen el coste de la conservación de la señalización de estos senderos que promocionan los pueblos de la provincia. Por ello, el alcalde de Montesclaros optó por la instalación de un vallado que desactivó los destrozos en las señales desde antes del verano de 2023, aunque resultaba evidente en ese reportaje de diciembre de ese año un intento por derribar parte de la protección.

Ahora, el alcalde y alfarero de Sartajada confía en que el ataque vandálico sea único, y los senderistas puedan conocer sin contratiempos la garganta de Torinas y embelesarse con el paisaje de la Sierra de San Vicente.