Las diferencias de género en el puesto de trabajo persisten un año más. La brecha salarial sigue en aumento en Castilla-La Mancha en el 2022, según los informes elaborados por CCOO y UGT de dicho año. Ambos sindicatos coinciden en cifrar de media la diferencia de salarios en 4.500 euros. Una cantidad que deja saldo negativo para las mujeres de la región.
Por segundo año consecutivo, la brecha salarial de la región ha subido. UGT ha estimado esta diferencia a la baja, siendo de un 17,4 por ciento, mientras que en CCOO elevan la cifra hasta el 21,1 por ciento, para el año 2022. Ya en el año 2021 CCOO situaba la brecha de género por encima de los 17 puntos porcentuales.
Para la elaboración de estos estudios, los sindicatos de clase han utilizado la Encuesta Anual de Estructura Salarial, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tendencia desde el año 2019 permanecía a la baja, pero a partir de 2021 se truncaron las cifras y comenzó a subir. Tanto desde CCOO como desde UGT reclaman al Ejecutivo castellanomanchego que tome cartas en el asunto para resolver un problema que afecta a la mitad de la población.
Los dos sindicatos difieren en el porcentaje que dan debido a los distintos criterios que han utilizado para cuantificar dicha brecha salarial. Eso sí, ambos coinciden en el salario medio anual en Castilla-La Mancha, que cifran en 21.312 euros anuales para las mujeres y en 25.813 euros para los hombres.
Trabajos feminizados y precarios. La secretaria de Mujeres y Políticas LGTBI de CCOO, Rosario Martínez, ha abogado por potenciar la corresponsabilidad en absolutamente todas las cuestiones y especialmente en los trabajos que están relacionados con cuidados y que además están totalmente feminizados y precarizados.
Martínez ha apuntado que la brecha de género trasciende al salario y también se refleja en las excedencias por cuidado paternal. «Un 13 por ciento de hombres frente a un 87 por ciento de mujeres», una cifra que, no obstante, «ha mejorado». También ha recalcado que la maternidad penaliza a las madres y la paternidad favorece a los padres en el empleo: «No terminamos de soltar ese rol del patriarcado de mujeres cuidadoras y padres que son proveedores».
La temporalidad, otro factor importantísimo para que se dé esa brecha, ha bajado extensiblemente en los últimos años para hombres y para mujeres, fruto de la reforma laboral del 2021. «En mujeres, la jornada parcial está en un 25,2 por ciento, mientras que la de los hombres se sitúa en un 6,2 por ciento».
De las 130.600 personas que en Castilla-La Mancha, a día de hoy, tienen tiempo parcial, tres de cada cuatro empleados son mujeres y uno es hombre. Según estos datos, «si las mujeres trabajáramos con la misma intensidad que trabajan los hombres, la brecha se reduciría en un 64%». De otro lado, la dirigente sindical ha señalado que los hombres percibieron en pensiones una pensión media de 1.331,67 euros y en cambio las mujeres percibieron una media de pensiones de 974,21.
Sectores productivos. La secretaria de Empleo, Igualdad, y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, ha desgranado datos como que los sectores donde la brecha salarial es más alta en la región son el de Actividades Administrativas y Servicios Auxiliares, con un 26,69 por ciento; Sanitarias y de Servicios Sociales, con una brecha del 23,68 por ciento; Comercio, con un 23,86 por ciento; y la Hostelería con un 16,18 por ciento.
Un factor que influye directamente en la brecha salarial es el tipo de jornada laboral. El trabajo a tiempo parcial sigue siendo uno de los factores decisivos en la discriminación salarial hacia las mujeres, en Castilla-La Mancha el 72 por ciento de las jornadas parciales las tienen las mujeres, y en el caso de los hombres ese porcentaje desciende al 17 por ciento.
También influye en tamaño de la empresa. Las trabajadoras en las empresas medianas y pequeñas (las más numerosas en nuestra región) perciben salarios muy por debajo de la media nacional, soportando una elevada brecha del 23,16 por ciento en relación con los hombres. Otro aspecto importante es que se penaliza duramente a las mujeres con poca formación en comparación a los hombres con el mismo nivel de estudios.
En cuanto a la composición salarial, el salario ordinario de las mujeres es un 16,30 por ciento inferior al de los hombres en Castilla-La Mancha. Y la brecha en el salario bruto se sitúa en un 17,01 por ciento. Y el salario neto, un 15,27 por ciento. Por ello, Carrascosa ha reivindicado el cumplimento del Estatuto de los Trabajadores, que indica en el artículo 28 la igualdad del valor del trabajo y que persigue «corregir la infravaloración».